(O la explicación que hasta la fecha me convence más)

La acupuntura es una de las terapias ?no convencionales? más conocidas en el mundo.
Un antiguo sistema terapéutico chino que ha llegado a nuestros días con más o menos variaciones, según tradiciones familiares o países donde se practica, y cuyo origen por lo menos en China parece remontarse a algo más de 2.000 años, de hecho no existe referencia a esta terapia anterior al siglo I antes de nuestra era.
Consiste en la inserción de agujas muy finas, en ciertos puntos estratégicos o incluso áreas más o menos extensas del cuerpo, para conseguir, simplificando mucho, una estimulación nerviosa, con la intención de provocar una serie de respuestas físicas, eléctricas o químicas, y a raíz de ese estímulo, conseguir la mejoría o la desaparición de ciertas dolencias.
El enfoque más o menos tradicional e incluso moderno de este mecanismo de acción de la acupuntura, se centra en conseguir el equilibrio un ?aire vital? que circularía por nuestro cuerpo llamado Qi ? un controvertido término traducido erróneamente como ?energía? que provoca malentendidos y ataques a la terapia por parte de ciertos sectores.
El concepto de ?energía? es totalmente ajeno a la tradición china, por tanto, es un error querer definir el ?Qi? bajo esos parámetros, porque el significado de ?Qi? es muy difícil de condensar en una palabra, ya que no distingue entre aspectos materiales o inmateriales, y toda la materia, visible o no, son diferentes formas de Qì.
El autor de esta particular ?traducción? fue George Soulié de Morant, (añadió a su apellido un aristocrático ?de Morant? para ennoblecer sus orígenes) un diplomático de segundo nivel francés que vivió entre los siglos XIX y XX y que gracias a su conocimiento del idioma chino, que aprendió con ocho años de edad de la mano de un sacerdote jesuita en París, trabajaría en en China durante dos décadas (según él) como cónsul diplomático.

En realidad estuvo menos de 9 años, y no seguidos ya que tuvo que volver a Francia dos veces y una a Japón para restablecerse de varios periodos de enfermedad. En total siete años, solo 5 como diplomático y ninguno estudiando acupuntura como aseguraba.
A pesar de desconocer por completo el verdadero significado de estos conceptos tan importantes para entender las artes curativas chinas, Soulié de Morant se atrevió a traducirlos y además de manera errónea, y lo que es peor, con una gran aceptación en occidente lo que provocó y provoca, muchos errores de concepto, relacionando la acupuntura con lo mágico, la superstición, etc
Este Qi ? fluiría a lo largo de los que desde siempre se han denominado en China como canales, más conocidos en occidente como meridianos, otra mala traducción de este diplomático francés comparándolos de alguna manera con los meridianos geográficos terrestres. Estos canales estarían repartidos por todo nuestro cuerpo, llegando de manera directa o indirecta hasta su último rincón, para mantener en unos niveles adecuados nuestra salud física y emocional.
Si nos empeñamos en traducir como ?energía? este concepto de Qi ? no es de extrañar que la ciencia como tal no admita su existencia como un fenómeno real, ya que no pueden medirlo con ningún dispositivo de medición actual, y ya sabemos que para la ciencia, lo que no se puede medir no ?existe?.

Estamos pues, ante un error conceptual más que otra cosa, provocado por esa mala traducción de Qi ? como energía, que solo provoca equívocos, desconfianza y que no ayuda en nada al objetivo de todo terapeuta acupuntor, que debería de ser el beneficio de sus pacientes.
En el caso concreto de la acupuntura, la traducción más correcta de Qi ? haría referencia al oxígeno y más concretamente al oxígeno que circula por nuestros vasos sanguíneos y es que la acupuntura es una terapia que se ha comprobado que influye en la circulación de la sangre, mejorando su movimiento e incluso dirigiéndose allá donde es necesaria, como se puede apreciar en estas imágenes tomadas durante las sesiones de acupuntura, con cámaras termográficas o térmicas, que muestran una representación gráfica de la radiación calorífica que emite el cuerpo.



En las imágenes de arriba puedes ver el antes y después de una sesión de acupuntura, en este caso, en el manejo del dolor.
El área afectada del cuerpo donde presentan dolor estas personas como espalda, cara, etc tiene una temperatura diferente al resto, reflejándose zonas verdosas y azuladas, lo que indica una mala circulación sanguínea.
Una vez que insertamos las primeras agujas el dolor remite y pasados 20 minutos esas mismas áreas han cambiado de color (de temperatura) pasando a ser de color amarillo, naranja y rojo, indicando que la sangre llega de manera óptima a esa área.
Nuestro método de acupuntura es una terapia biofísica que reúne conocimientos tradicionales, junto con Escuelas más "modernas" como la acupuntura del Maestro Tung y método de Equilibrio del Dr. Richard Tan con sorprendentes resultados.
Es un tipo de acupuntura de carácter distal, es decir, que insertamos las agujas ?lejos? del área afectada, en zonas comprendidas desde las rodillas a los pies, y desde los codos a las manos, así como en la cabeza, y nunca en la misma zona dolorosa.
Con el objetivo como hemos explicado, de influir en nuestro cuerpo provocando cambios reales en él, no de ?regular energías? sino de estimular nervios (nociceptores y propioceptores) además de músculos y tejidos conectivos, provocando la liberación de neurotransmisores, como las endorfinas, encefalinas y dinorfinas, que son los analgésicos naturales del cuerpo. Gracias a esto conseguimos un efecto muy positivo, rápido, claramente visible en casos de dolor crónico, ya que este comienza a disminuir en cuestión de segundos, una vez insertada la aguja, aunque sus indicaciones van más allá del dolor, ya que es también efectiva en numerosas dolencias.
Si deseas más información sobre nuestros tratamientos de acupuntura, no dudes en contactar con nosotros.
Ricardo Arnaiz Basabe